Para abril de 2016, el departamento del Chocó enfrentaba una grave situación de salud pública debido al aumento de casos de malaria, concentrando más del 66% de los contagios registrados en Colombia.
Las autoridades sanitarias reportaron cerca de 19 mil casos en el departamento, lo que llevó al Ministerio de Salud a implementar un plan de contingencia con distribución de tratamientos y fortalecimiento de la atención en las zonas más afectadas.
La situación evidenció las dificultades estructurales en el acceso a servicios de salud en el Chocó, así como la necesidad de intervenciones urgentes para contener la enfermedad en comunidades vulnerables.